Por lo que según vencen los que regalar en navidad a mi novio pagarés descontados, el banco los presenta a su cobro al emisor.
Pudiendo tener desde una hasta varias, dependiendo del número de entidades con las que trabajaran.
En el caso del descuento de pagarés la empresa puede ir descontando siempre y cuando no supere el importe máximo autorizado en la línea.
Lo cual no es solo más lento, al tener que realizar la entidad financiera un estudio de solvencia del emisor de cada pagaré, sino que se ahorran gastos y sobre todo se agiliza la operativa de descuento.El descuento de pagarés en la construcción es una de las formas de financiación más habituales entre las empresas del sector.Generando como consecuencia mucha actividad financiera para descontar pagarés.Lo que supone tener que financiar de alguna manera los gastos del negocio durante ese periodo.Como pueden ser ampliaciones de capital, pólizas de crédito, o préstamos hipotecarios.Pero sobre todo es un mecanismo de financiación muy utilizado por pequeñas empresas y autónomos.Mientras el sector fue solvente las entidades seguían captando empresas de la construcción, manteniendo vía endeudamiento a un sector que cada vez daba más muestras de agotamiento.Con el boom inmobiliario el aumento de las empresas de construcción fue enorme.Una vez cobrado el importe reduce el límite de la línea de descuento.No sólo medianas o pequeñas promotoras sino en especial pequeñas empresas especializadas en oficios o incluso autónomos que ejercían como profesionales independientes en vez de cómo trabajadores asalariados.Pequeños contratistas y subcontratistas, y proveedores de materiales, como últimos de la cadena del sector de la construcción, vivieron la pesadilla de ver como esos pagarés para descuento se convertían en papel mojado porque el emisor dejaba de ser solvente al no tener acceso.Lo que durante todo el boom inmobiliario generó mucha actividad de descuento de pagarés en todo el territorio nacional.



Las pocas que se salvaron fue a base de refinanciaciones, daciones en pago de sus activos a la banca, y unas pocas por tener negocios diversificados y estar poco endeudadas.
Hasta que los peores pronósticos se materializaron.
Porque en la época del boom inmobiliario el sector era solvente gracias al enorme crecimiento que estaba teniendo año tras año.
De hecho algunas de las mayores fortunas del país se han basado en la construcción y promoción de viviendas y otros inmuebles.
La gran ventaja de las líneas para las empresas de la construcción era que no tenían que hacer el descuento individual de cada pagaré.Pudiendo llevar una remesa de varios pagarés a la vez, al estar aprobado con antelación un límite de descuento.Y es que el peso del sector de la construcción e inmobiliario en España siempre ha sido muy alto porque somos un país al que le gusta comprar viviendas.Como consecuencia de que los emisores de sus pagarés, promotoras inmobiliarias, vieron canceladas sus fuentes de financiación a corto plazo como pólizas de crédito y los bancos se negaron a financiar sus nuevos proyectos inmobiliarios.Y para realizar esas operaciones se recurría a las líneas de descuento de pagarés.Por ese motivo, las empresas de la construcción, que según fue empeorando la situación del sector se vieron con más créditos de clientes documentados en pagarés y menos en dinero efectivo, tuvieron que abrir varias líneas de descuento entre diferentes entidades financieras, bancos o cajas.Es decir que cualquier empresa de la construcción se puede financiar a través de las operaciones habituales con sus clientes a través del descuento de pagarés.Instrumentos de financiación a los que sí tenían acceso promotoras inmobiliarias y empresas constructoras.



Mutándose en una larga y penosa crisis económica, que arrasó al sector de la construcción con una profunda crisis que acabó con más del 50 de las empresas existentes.
Este tipo de empresas no tienen acceso a formas de financiación complejas o a largo plazo.


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