probablemente nunca.
Corría el año 1891 y contaba treinta años.
Cuenta Berlioz cómo en una de sus clases Reicha les había descubierto las ventajas de utilizar notas musicales en lugar de números para trazar operaciones aritméticas, si bien a muy pocos habría logrado convencer con sus confusas explicaciones: «Es a las matemáticas decía Reicha.
Relâche es la cosa más estúpida y aburrida del mundo».Pero volvamos a Beethoven.Y cuando el investigador le preguntó porque no había escrito su preocupación en un papel y lo había echado en el "buzón de sugerencias respondió que nunca se le había ocurrido que podía hacer eso; y además no sabia donde estaba ese buzón.Se trataba de que quien fuera por primera vez deseara repetir visita, pero esa conquista fue contada con los dedos de una mano.El apellido no es válido!Si se le ponía contra una pared en un cuarto interior la imaginación se le desparramaba entre las longanizas de la Provenza, pero cuestión muy distinta era situarle junto a un grupo de árboles.Se habla mucho del estado durmiente en el que a Coleridge le llegó completa y de sopetón la Balada de Kubla Khan, pero muy poco de cómo se gestó el origen de El oro del Rin.



Incluso alguien tan imprevisible como Erik Satie encontró inspiración en la guerra, pero a su manera, por supuesto.
Pero llegó Fritz ideas regalo reyes mujer Kreisler diecisiete años después de la muerte de Sarasate y volvió del revés los números del violín firmando en 1925 para la casa Victor un contrato de 750.000 dólares durante cinco años.
Y que tenía un dedo metido en cada ojo.
Allí por donde pasaba (pisos, posadas, estudios, apartamentos) volvía ciertamente a crecer la hierba, pero, normalmente, en aquellos platos, en aquella ropa y sobre aquellas alfombras cubiertas con una costra indiscernible.
Strauss era un contable excelente, y no lo digo por el cómputo de trasquilados.Se tiene al masivo Concierto para piano de Busoni como el primero en emplear una parte coral en magnificación del final de la obra, pero hay que saber que el también pianista y compositor alemán Daniel Steibelt ya lo hizo mucho antes que él, concretamente.Se miran los grabados, se leen los viejos periódicos, se bebe el insípido té Luego, a la luz de la luna se murmuran antiguas reflexiones: muy gastadas, muy triviales, muy académicas, muy tontas».Beethoven siguió armándola en 1803.La tos nerviosa, la fiebre y el reumatismo me atormentan sin cesar o, por lo menos, durante veinte horas diarias.Varios ojos ven mas que dos, varias manos pueden hacer mas que dos, y varias mentes pueden prevenir mucho mas que una sola.



Con ocho años, la música de Beethoven ya no tenía secretos para Mendelssohn.
Esta grafología implica asimismo que debe de sufrir de los ojos, y que fue como una bola de fuego, que transfiguraba su interior, pero que lo devastaba todo a su paso.
En octubre de ese año escribió a su editor que al abandonar su refugio de Bad Ischl había arrojado una colección de manuscritos a la corriente del río Traun una vez terminado el segundo Quinteto de cuerda,.

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