Le olfatee bien y ya no percibí el olor de la colonia antipiojos que le ponía cuando era un crío sino el aroma de un adulto.
Su lengua en la puntita de mi pito, me encanta como me hace acabar oralmente, es toda una profesora en ese sentido.
Mis ojos no miraban otra descuentos teatro toc toc cosa y pude ver como los movía de la manera más sensual posible, escapándosele un poquito de saliva que quedó atrapada en la comisura de su boca.
Esto último, hizo que su barriga se los mejores regalos de cumpleaños para mi esposa contrajese y que se escuchase un resoplido.
Chupa, chupa, chupa, chupaaaaaa, lame mi coño!Esta vieja pero se ve buena verdad yo: se me hiso que todabia esta bien papá, esta vieja pero se le nota que todabia aguanta (lo dije mirando a mi madre, y ella en cuanto dije eso voltio a verme y me quedo viendo jajaja).Quiera o no, Gabriel ya me había visto con esa ropa tan sugestiva y era seguro que me estaba deseando, yo no tenía otra escapatoria que seguir dejando que me tocara las piernas, pero ya estaba acercándose demasiado a mi zona íntima y eso.Se detuvo a mirarlas detenidamente, y noto que estaban sucias de algo pegajoso y blanquecino.Mi madrastra rompió repentinamente el hielo: qué estas haciendo?Yo estaba algo tomada y caliente así que lo tome de la mano y lo lleve a lo más oscuro de lugar y comenze a besarlo.A veces me sentía sucia, pero con ganas de seguir con esa locura.En esos escasos momentos mientras esperaba que regresara no sabía cómo era que había aceptado dejar que se acueste conmigo.



Que no me deja de joder y me hace escenas de celo como un maricon Voy a se tan boluda de meterme con el otro para que no me dejen en paz nunca más.
N: jajaja que pesada, hasta parece tu mujer.
Conmigo hiba al cine, lo llevaba a comer y a reuniónes con mis amigas.
Hasta ese entonces yo no sabía qué era tener sexo de verdad, gozar al máximo y ser penetrada tan rico.
Mi esposo estaba en el primer piso de la casa y yo estaba siendo manoseada por un pequeño que se estaba aprovechando de mi agradecimiento por su silencio.La metía y la sacaba, la volvía a meter y la volvía a sacar a una velocidad inimaginable.Toda la leche al palo.Me sentía muy cachonda, me saqué el sostén delante de él y me dijo que tenía unos lindos pechos que se veían más bonitos cada vez que los veía, yo ya no aguantaba y me eché en la cama, levantando los pies, al mismo tiempo.Su madrastra de pie frente a él, se pavoneaba, acercando su pelvis al rostro.Poco a poco la expresión de desaprobación en mi rostro fue desapareciendo, no tenía otra salida y no se me ocurría nada en ese momento, agaché mi cabeza tengo ganas de ti libro pdf completo un poco y no supe que decir, un silencio obligado se apoderó.




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